Sombra asesinada

 

 

Porque la quise, sí,

porque la quise,

porque no sé qué cielos

toqué con ella,

ni que infierno tan dulce

inmerecido

dejó que conociera,

ya me asesino,

porque la quise, sí,

como un castigo

ya me llevo los sueños

y los suspiros

ya me arranco la pena,

ya me la quito,

que se la lleve el viento

con un quejío,

porque la quise, sí,

porque la quise

con los cincos sentidos

mi asesinada sombra

huye del frío.

Autor: Javier Benítez Láinez

Docente de español en el Centro de Lenguas Modernas de la Universidad de Granada

Un comentario sobre “Sombra asesinada

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.