Casa limpia

Casa limpia

 

Para Reme, mi querida vecinita

 

Disfruté tu verano; vi de cerca,

asomada al balcón, tu primavera.

Ya se acerca el otoño, y a mi vera

chamullas de los tiempos de la merca.

 

 

Yo te hablo de esos tiempos porque acaso

haber cruzado miradas entonces

-calculo que andarías por tus onces-

sí que hubiese supuesto un gran fracaso.

 

 

En cambio hoy, con tu Elisa y con tus bregas,

es la dulzura de tus limpios ojos

lo que más me entristece y más me alegra.

 

 

Cual hace el cirujano cuando legra

tal son mis compromisos, sin sonrojos

ni dudas que te vengan con las friegas

Autor: Javier Benítez Láinez

Docente de español en el Centro de Lenguas Modernas de la Universidad de Granada

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