La mujer barbuda


Érase una mujer a barba anclada,

érase una perilla masculina,

érase barba contumaz, rabina,

érase perra pachón muy barbada.

 

Era hierba en barbilla mal plantada,

érase como lija aguamarina,

érase un rallador en la cocina,

era atracción de circo mal pagada.

 

Érase una ración de púas de peine,

érase una alfombrilla para el suelo,

era en los tenis pelos del empeine.

 

Érase una barbuda sin consuelo,

un sequeral donde el rastrojo reine

más que en las mismas barbas de su abuelo.

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Author: Javier Benítez Láinez

Docente de español en el Centro de Lenguas Modernas de la Universidad de Granada

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